TESTIMONIOS MISIONEROS DESDE LOS PRINCIPALES LUGARES DE LA CRISIS

KENYA: Presentamos una selección de sintéticos pero incisivos "flashes” que fotografían de modo simple la realidad keniana de estos difíciles días, al mismo tiempo que dan testimonio de la profunda e intensa relación humana que las fuentes misioneras de la MISNA tienen constantemente con la población local y con el territorio en que trabajan. Un vínculo extraordinario que es la base de la existencia de nuestro noticiero.ELDORET2 de ENERO - "Las iglesias y las escuelas se han convertido en dormitorios de las miles de personas en fuga, aterrorizadas por la violencia de los últimos días. Hemos pedido inútilmente a la policía que nos brinden un mínimo de seguridad, sobre todo durante la noche... La ciudad de Eldoret es uno de los puntos más "calientes” del país, la violencia está en todas partes y faltan bienes de primera necesidad: desde fruta hasta combustible, y los precios literalmente se han cuadruplicado”. 3 de ENERO - "La noche pasó bastante tranquilamente, dos policías vinieron a la parroquia para garantizar la seguridad nuestra y de las miles de personas que estamos acogiendo. Esta noche habían muchos menos hombres entre la gente que durmió en nuestras instalaciones, y esto nos preocupa porque en caso de un ataque las mujeres y los niños difícilmente se podrán defender por sí solos... Esta mañana hemos logrado ir a la ciudad a comprar unas pocas cosas, pero las estanterías están vacías y casi no hay nada para comer. Hemos tenido la suerte de encontrar un poco de bencina el precio de siempre”.


"Aquí en Langas (periferia de Eldoret, ndr.) la situación empeora cada día. No hay comida y las estructuras sanitarias (baños) están en un estado terrible. Tememos que brote una epidemia de alguna enfermedad peligrosa. No podemos hacer otra cosa que estar con esta pobre gente y darles toda la asistencia que podamos en espera que llegue ayuda de afuera... Nos ha llegado información de que el grupo de jóvenes armados que está atacando las localidades en la zona de Eldoret habría sido pagado para provocar el caos. Sin embargo, no sabemos quién está detrás. Es terrible ver cómo un país que se estaba poniendo en pie ha sido puesto nuevamente de rodillas en pocos días”.KISUMU 2 de ENERO - "Kisumu parece una ciudad fantasma. Las calles están desiertas, mucha gente ha huido y los que se quedaron tienen miedo. La tensión entre la población y la policía, que de hecho controla la ciudad, es palpable. Los negocios están todavía cerrados y aunque no haya habido violencia hoy, algunas casas y automóviles están todavía en llamas y en las calles habían evidentes señales de las barricadas levantadas hasta ayer por los manifestantes”. 3 de ENERO - "Durante la noche hay toque de queda y nadie se mueve. Hay una calma relativa. Pero falta la comida porque desde hace días que los mercados y los negocios están cerrados. Anoche habían hasta bares abiertos hasta tarde. Hoy hay movimiento de vehículos, hay medios de transporte, vuelve un poco de normalidad. Todavía es temprano para decir si los bancos y las oficinas están abiertos. Se espera que vuelvan a trabajar, que vuelvan los artículos de primera necesidad a los negocios: harina, pan, leche, condimentos y verduras que faltan desde hace días”.MARALAL: "Muchos pasaron la noche en la estación de la policía, otros en una vigilia de oración que duró toda la noche en la misión. El primero de enero (ayer) hubo calma relativa.

Algunos kikuyus fueron llevados a la ciudad de Nyahururu con autobuses escoltados por la policía (consecuencia, en Nyahururu los Samburus están en peligro y han sido invitados a dejar la ciudad y volverse a Maralal). Por la tarde la situación se calmó, se reabrieron los negocios y la gente pudo hacer compras. Todavía nos e puede hablar de paz, pero la gente respira”. MOMBASA: "Después de las grandes tensiones del 31 de diciembre, ayer hubo una calma relativa (alguien me dijo que era "porque no habpia nada más que saquear”). Alrededor de Likoni han saqueado varias casas, y en nuestra misión encontraron refugio entre 150 y 300 personas, especialmente mujeres y niños. La noche fue tranquila, en parte porque hubo una escuadra de policías. La Cruz Roja ya ha ofrecido mantas, pero la comida es más necesaria”. NAIROBI: "Desde varias partes de Nairobi me mandan mensajes por celular. Todos están en la misma situación de miedo e inseguridad y sufren la falta de comida y otras cosas... sobre todo de paz. No entienden lo que está sucediendo, ni el por qué sucede. Todos le rezan a Dios para que los proteja de esta locura. Rezan, invitan a otros a rezar, piden oracioens para que prevalezca la paz. Y tienen miedo por sus hijos, por el futuro”. "El número de víctimas de violaciones que vinieron a buscar ayuda en el Hospital Femenino de Nairobi ayer fue de 35, mucho más de la media en tiempos normales. Y estamos seguros de que la mayor parte de las mujeres que han sido víctimas de violaciones no vienen al hospital”. "En una villa miseria cercana a nuestra casa, jóvenes luo y kikuyo han entablado una batalla en las calles durante toda la mañana. Negocios quemados, saqueos, propiedades destruidas y personas muertas es lo que dejan a su paso”. "La oposición había llamado a la plaza a un millón de personas. Esta mañana sólo circulaban algunos miles de jóvenes. La gente no sólo tiene miedo, sino que también está cansada de esta tensión, de esta violencia, y de los precios altos que este caos está alimentando”. "Hay ansia y comienza a crecer una fuerte rabia contra esta clase política que está teniendo al país en jaque sólo por intereses personales o por la ventaja de sus círculos estrechos, en vez de buscar un entendimiento para el bien de Kenia”. [CO] - Tradujo [NBJ]